Michael Kim protagonizó este viernes una de las actuaciones más memorables de la temporada al entregar una espectacular tarjeta de 59 golpes (-12) en la segunda jornada del 3M Open, convirtiéndose en el decimosexto jugador de la historia del PGA Tour capaz de romper la barrera de los 60 impactos en una ronda oficial.
El estadounidense de 33 años, que había comenzado el torneo con una discreta vuelta de 69 golpes (-2); mostró lo mejor de su juego en el TPC Twin Cities para completar un recorrido impecable de 12 birdies y ningún bogey; un resultado que le permitió ascender hasta el liderato provisional del torneo, con un total de 14 bajo par.
Un final perfecto para sellar una ronda histórica
La exhibición de Kim tuvo un desenlace de película. Llegó al hoyo 18 necesitando un birdie para bajar de los 60 golpes y embocó un putt de más de siete metros que desató la euforia tanto del jugador como del público presente. Los cuatro últimos hoyos fueron una auténtica demostración de sangre fría; enlazando birdies consecutivos del 15 al 18 para sellar una ronda que ya forma parte de la historia del circuito estadounidense.
This putt for 59 …
HISTORY for @Mike_Kim714!
📺 PGA TOUR LIVE on ESPN+ pic.twitter.com/XCyOOWeeEP
— PGA TOUR (@PGATOUR) July 24, 2026
Aunque el 58 de Jim Furyk; logrado en el Travelers Championship de 2016, continúa siendo la mejor ronda registrada en el PGA Tour; el 59 de Kim le sitúa en un club reservado para muy pocos golfistas; y confirma el excelente momento de forma que atraviesa tras varias temporadas alejadas de los primeros planos.
El resultado llega además en un momento decisivo del calendario. El 3M Open es el antepenúltimo torneo de la fase regular del PGA Tour y muchos jugadores se juegan esta semana su presencia en los PlayOffs de la FedEx Cup. Para Kim, que busca consolidar su regreso a la élite tras años complicados, marcados por la pérdida de la tarjeta y un largo proceso de reconstrucción de su juego; esta ronda puede suponer un punto de inflexión.
Más allá del liderato, el estadounidense dejó una de esas actuaciones que trascienden más allá del propio torneo. Firmar una ronda de 59 golpes sigue siendo una rareza en el golf profesional; un registro que exige rozar la perfección durante 18 hoyos y que convierte automáticamente a su autor en protagonista de la historia del PGA Tour. En Minnesota; Michael Kim lo consiguió con un final inolvidable y una tarjeta destinada a ser recordada durante mucho tiempo.



