Con una lista de salidas que no para de crecer, el futuro del circuito saudí parece depender de un solo jugador.
LIV Golf atraviesa el momento más delicado desde su creación. Venció el plazo para que los jugadores se comprometieran con el llamado “LIV 2.0”, la versión reestructurada de la liga para 2027, y el balance es preocupante: son pocos los que han confirmado públicamente su continuidad. Aunque todo indica que habrá algo de flexibilidad con la fecha límite, las ausencias pesan.
A la salida de Jon Rahm se sumaron Ian Poulter, Tyrrell Hatton y Louis Oosthuizen, tres nombres que durante años fueron caras visibles del proyecto. En medio de esa fuga, la gran figura que sigue en pie es Bryson DeChambeau. Según ESPN, el estadounidense, doble campeón del US Open, se mantiene comprometido con LIV y trabaja tras bambalinas para que la nueva etapa salga adelante.
¿Una liga construida alrededor de un solo hombre?
La pregunta la planteó GOLF.com en su espacio de debate ‘Tour Confidential’, y las respuestas de sus editores dejan ver el escepticismo que rodea al proyecto.
Dylan Dethier duda de que LIV 2.0 llegue a existir tal como está planteado, pero cree que, si sobrevive, lo más coherente es una liga centrada en DeChambeau. Lo resumió en tres palabras: “Bryson lo es todo”. Josh Schrock fue más duro: para él, la liga está prácticamente muerta, y si Bryson se marcha quedaría “todavía más enterrada” de lo que ya parece. Jake Morrow, por su parte, considera que la prioridad del estadounidense hoy es hacer crecer el golf y su comunidad en redes, y que su corazón ya no está en LIV.
El peso de DeChambeau no es casual. Además de sus resultados en los majors, se ha convertido en uno de los golfistas con más alcance en internet gracias a su canal de YouTube, un activo que ningún otro jugador de la liga puede ofrecer.
Las cuentas que salen de la quiebra
Al panorama deportivo se suma el judicial. Los documentos del proceso de quiebra de LIV revelaron que la liga pagó 15,6 millones de dólares en bonos de retención a sus ejecutivos antes de declararse en bancarrota. Los archivos también mostraron que Cameron Young llegó a firmar una carta de intención para unirse al circuito, aunque finalmente dio marcha atrás y se quedó en el PGA Tour.
Con cada semana que pasa, LIV pierde nombres y gana preguntas. Por ahora, la respuesta a casi todas parece tener el mismo apellido: DeChambeau.


