Iván Tcherkaski: “Ser número 100 del mundo es algo increíble y es dificilísimo”
El psicólogo de Nicolás Echavarría habló con Nación Golf, dejó sus comentarios sobre el alto rendimiento y se refirió a la exigencia que muchas veces recae sobre los deportistas.
En charla exclusiva con Nación Golf, Iván Tcherkaski, psicólogo deportivo que hace parte del equipo de Nicolás Echavarría y de la Selección paraguaya de fútbol, habló de lo que es el alto rendimiento, cómo sobre los deportistas siempre existe una presión de ser número uno y de qué manera, llegar a meterse en el top 100 del mundo ya es un éxito para muchos atletas.
‘La torta’ no es tan grande como creen
Iván, con experiencia en diferentes disciplinas deportivas, asegura que “la torta” (el espacio para figurar) en el golf no es tan amplio como se piensa, que no todos pueden llegar a ser top 50 y que, realmente, quienes tocan el top 100 ya están haciendo algo muy significativo respecto al resto.
“Por momentos, parece que solo vale la pena ser número uno del mundo y la verdad que hay que entender que ser número 100 del mundo es algo increíble también y es algo dificilísimo. A mí me ha tocado estar en Colombia en una academia de tenis y escuchar a padres de chicos decir que Cabal y Farah no eran buenos prque no eran número uno del mundo”, afirmó dando un ejemplo del tenis colombiano.
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Y luego hizo una invitación respecto a las expectativas que muchas veces se tiene de los atletas que representan a un país en las diferentes competencias: “Después ellos dos fueron número uno del mundo en dobles, pero al final de esto, la invitación es a evaluar al deportista por la carrera que tiene y no por si ha tenido un número uno o no”.
A lo más alto se llega gracias al talento o a la dedicación
Además, fue claro al momento de referirse a esa “llegada”, en donde se deben mezclar la coherencia, el talento y, por supuesto, la preparación, pues, aunque muchos creamos que el talento es innato y con eso basta, lo cierto es que los procesos de muchos atletas, incluyendo grandes golfistas, demuestran lo contrario.
“El jugador que solo descansa en el talento tiene vida corta y yo creo que un jugador que no sea tan talentoso, pero sea muy profesional a la hora de prepararse tiene más chances de llegar un poco más alto que ese talentoso que no trabaja. Sin embargo, respecto a ese deportista talentoso que trabaja, el jugador por más profesional que sea, si no tiene ese talento innato, va a estar uno o dos escalones abajo”, remarcó.





